En plena Cordillera de los Andes, en la comuna de Cochamó, familias de adultos mayores aprovechan el verano para preparar los insumos que necesitan para el crudo invierno. Con el fin de apoyar esa labor, la ONG Puelo Patagonia lanzó la convocatoria para la quinta versión del Voluntariado Cordillera Puelo Patagonia, una experiencia que invita a amantes de la naturaleza y la vida rural a trabajar codo a codo con las comunidades locales, fortaleciendo la cultura y los modos de vida que han permitido conservar este territorio único.

La ONG Puelo Patagonia acaba de lanzar su voluntariado rural, una iniciativa que busca generar un intercambio humano y cultural entre los habitantes de los sectores cordilleranos de la comuna de Cochamó y los postulantes, que durante tres semanas se integrarán a una familia anfitriona con la que compartirán el día a día, colaborando en tareas domésticas y labores propias del campo: trabajo en la huerta, recolección de leña y arreo de animales, entre otras.

Pero más allá del apoyo práctico que entregan, desde la ONG señalan que la experiencia busca rescatar y transmitir la forma de vida tradicional de la cordillera, basada en la autosuficiencia, la solidaridad y el profundo respeto por el entorno natural.
“El valor que tiene este voluntariado es primeramente llevar fuerzas y energías a familias de adultos mayores que tienen muchas cosas que hacer durante la temporada de verano, para poder sobrevivir durante el invierno. Pero el otro impacto importante tiene que ver con promover la conservación de la cultura, de estos modos de vida de los lugares más aislados, cordilleranos y de campo”, explica Nicolás Amadori, encargado del programa en Puelo Patagonia.

Un voluntariado que apoya a las familias y rescata tradiciones de la cordillera
Para las familias anfitrionas, la presencia de los voluntarios representa una ayuda concreta y también un acompañamiento valioso. “El invierno aquí es crudo. Tú tienes que tener por lo menos tu comida guardada desde antes, tienes que tener tus gallinas, tus ovejas, tus chanchos. Y cuando tú no tienes nada tienes que comprar, y acá no hay para comprar. La gente todos crían para comer, para alimentarse para el invierno”, relata Jorgelina Fernández, pobladora de Llanada Grande y beneficiaria del voluntariado 2025.
El programa —que se desarrollará entre el 19 de enero y el 10 de febrero de 2026— es parte del área de Fortalecimiento Social de Puelo Patagonia, desde donde se impulsan iniciativas que promueven el empoderamiento de las comunidades, la transmisión de saberes y la conservación de sus tradiciones.

En esta nueva edición, se ampliará el número de familias y voluntarios para llegar a los sectores más aislados del circuito La Herradura, en plena cordillera de la comuna de Cochamó, donde actualmente la misma ONG está trabajando en la iniciativa Conserva Puchegüín, que busca proteger 133 mil hectáreas que sirven de soporte para actividades de autosubsistencia como la ganadería y la agricultura a baja escala. “Sabemos que los estilos de vida locales han mantenido estos lugares así de prístinos y bien cuidados. Por eso para nosotros es crucial conservar la naturaleza y la cultura, y también apoyar a las familias”, señala Andrés Diez, director ejecutivo de Puelo Patagonia.
Por su parte, quienes han participado destacan el aprendizaje y las relaciones que se crean con las familias. Grecia Canto, voluntaria en dos ocasiones de este programa, señala que en estos lugares “siempre hay algo que hacer. Si no es la leña, hay que ordenar; si no es la huerta, hay que estar en la casa. Y la compañía. Sé que ellos se sienten muy acompañados de nosotras, y creo que son instancias que uno tiene que atesorar”.

En esto coincide Fernanda Rivas, voluntaria del 2025, quien señaló que el programa le permitió descubrir el lugar de una manera única, conviviendo con las familias y aprendiendo de su forma de vida, más allá de solo visitar la cordillera como turista: “Yo creo que todos postulamos por lo precioso que es este lugar, pero también por la experiencia de conocerlo a través de su gente. Esta experiencia va más allá de venir a mochilear y decir que es bonito; es convivir, aprender y ser parte por unos días de esa vida”, cuenta una de las voluntarias de esta versión.

Las postulaciones estarán abiertas hasta el 17 de noviembre de 2025 para personas mayores de 18 años que deseen vivir una experiencia transformadora, aportando al bienestar de las familias y a la conservación de una cultura rural que hoy sigue dando vida a la cordillera de la comuna de Cochamó.
Revisa las bases de la convocatoria y cómo postular here.


